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Restaurante Casa Osmunda

No sucede muy a menudo que algo haga que el corazón nos lata con más fuerza. La antigua posada en la que los comerciantes palmeros hacían un alto en el camino y actual restaurante Casa Osmunda, en la salida de San Pedro, nos tiene entusiasmados: estamos alucinados con tanta pasión gastronómica, con el maravilloso, cálido y auténtico emplazamiento y, no por último, con una de las mejores cocinas de la isla.
n realidad, Casa Osmunda es muy fácil de encontrar: Tome la carretera general LP-1, que comunica Santa Cruz con Los Llanos atravesando la Cumbre. Desvíese hacia San Pedro /El Porvenir, a la carretera LP-202. Si viene de Santa Cruz, el restaurante Casa Osmunda se encuentra a mano derecha antes de la siguiente rotonda. En cambio, si viene usted de Los Llanos, conduzca hasta la siguiente rotonda, haga un giro de 360º y continúe en esa dirección hasta que aparezca el restaurante, pintado de color rojo, a mano derecha, antes de la siguiente rotonda.
En la zona del bar, José, el jefe, nos saluda efusivamente. Después de un aperitivo en el bar, es él también el que nos acompaña al corazón del restaurante en la planta inferior: amplias salas con altos techos de madera, paredes de piedra natural, una combinación acertada de mobiliario antiguo y moderno, iluminación agradable, música suave… Un ambiente que nos roba el aliento, una atmósfera que no tiene par en La Palma.
Como no podía ser menos, la carta de vinos ofrece una serie de magníficos caldos de las Islas Canarias y de la Península Ibérica, pero también se pueden encontrar magníficos vinos de otras regiones.
La carta, finalmente, hace que el corazón de cualquier gourmet lata con más fuerza y cumple con lo que promete: una fabulosa cocina con un toque creativo, elaborada con los mejores productos palmeros. Delicados entrantes, excelentes sopas, ingeniosos platos de pescado o carne, así como deliciosos platos de pasta o arroz, también para vegetarianos.
Al finalizar la comida, a quién le apetezca, puede disfrutar del postre o del café en el romántico patio cubierto de vegetación o en una de las mesas de terraza delante del restaurante. Y si después de eso todavía quieren echarse la última copa: el bar ofrece una gran selección.
Resumiendo: a quienes busquen algo realmente especial, les recomendamos Casa Osmunda encarecidamente.
(Uwe S. Meschede)

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